miércoles, 14 de septiembre de 2016

A veces te

Amigo, a veces nos extraño

vueltos luciérnagas
en la oscuridad de las sábanas
cargando nuestras manos nerviosas
encontrados a una luna de distancia,
sabiéndonos estrellas.

Teniéndonos
enfermos de estar no teniéndonos.

Amor, a veces te amo
microscópicamente, hasta el infinito y
obligado, a veces, a extrañarnos.