martes, 24 de julio de 2012

Tacto

Las abejas no osan tocar mi piel.
La piel quema al roce
la piel arde,
más profundo. Sobre el alma.

En el atardecer
no suelo besar a nadie.
Mis labios son fríos
y crudos.

Pero él...
Él tenía los ojos en la boca
y los labios en las manos,
y no permitía que las rosas
se marchitaran entre mis dedos.

No solía enamorarme.



miércoles, 18 de julio de 2012

Sendero

Yo le vi correr
por aquel sendero intranquilo
donde nunca anochece.

Llevaba el paso de un caballo desbocado
y sus mejillas eran blancas
como un espejo de hielo.

Podía escuchar su corazón a la distancia
dulce, triste.
Cómo una canción que acompañe
una historia de terror.

Fue aquél sendero en donde perdió
-en sus pasillos de humo
donde aún habitan dragones durmientes-
su corazón.