miércoles, 30 de noviembre de 2016

Los bellos eternos

Están en cualquier lugar,
tienen diferentes formas,
y no sabes cómo
pero siempre los vas a reconocer.

Se parecerán uno al otro,
aunque no sepas en qué
te harán suspirar
y querrás mirarlos siempre.

No todos se quedan en tu pupila,
porque son suspiros,
porque son efímeros,
y se van
y jamás los vuelves a ver.

Los bellos eternos son para mirarse,
para atravesarte el alma,
para alterar un par de segundos del día
y luego irse.

Jamás te atrevas a acercarte a uno,
porque no pertenecen aquí,
y nunca van a encajar sus manos con las tuyas,
son eternos,
son efímeros.
Jamás te atrevas a hablar con ellos,
a mirarlos de cerca,
a conocerlos,
porque te harán daño.

Los bellos eternos siempre
siempre
siempre
siempre
siempre
siempre
siempre
siempre
te harán daño.

Así que déjalos pasar,
admíralos,
inundate de su esencia,
de su voz o de sus palabras,
y luego olvídalo.

Verás muchos todo el tiempo,
a veces todos los días en el mismo lugar,
a veces también te mirarán,
estarán y estarán,
te harán sentir mariposas,
ganas de amarlos,
te harán querer ser eterna con ellos

pero tú no puedes aspirar a la eternidad
porque eres mortal.
Y los mortales jamás
jamás
jamás
deberían dejarse hacer
tanto daño.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

-

La bruja se ha casado con el prestidigitador.

Bichitos azules

Los enfermos se recuerdan constantemente,
aunque estén lejos del otro y algo les duela.
Se encuentran en las calles bajo nombres diferentes
y se besan las manos en la forma de bichitos azules.

lunes, 7 de noviembre de 2016

El mejor refugio del mundo

Sé que puedo 
salvarnos,
ocultarnos 
en el mejor refugio del mundo.

Puedo construirlo 
en un día.

Arreglarlo,
colgarle cortinas,
pintarle el techo,
tejernos mantas
y guardarnos
en ellas.

Puedo
encender el fuego,
preparar té,
hacernos 
una cama.

Sé que puedo cuidarnos,
construir 
el mejor refugio del mundo,
y dormir en invierno a tu lado.

Puedo poner 
flores en todas partes,
y una alfombra
para andar descalzos.

Puedo hacernos
un espacio en la tierra,
encender el fuego,
las cortinas,
el techo,
y las mantas.

Sé que puedo 
incendiar el mejor refugio del mundo
cada columna,
muro,
lámpara,
hasta los cimientos.

Y entonces,
sólo entonces,
salvarnos.