lunes, 6 de febrero de 2017

Un amor

Tengo un amor
aferrado en la mano,
está ciego,
dolorido y,
por si fuera poco,
tiene las alas rotas.

Tengo un amor
terrible,
extirpado,
que aún palpita despacio
y me muerde la piel cuando intento tocarlo.

Está tan vivo, tan húmedo,
que me deja calada cada vez que lo miro
me vibra en las manos y en toda la cara,
y parpadea 
como un niño pequeño

Y no.
No quiero echarlo a la basura.

Tengo un amor 
inútil,
descompuesto,
le faltan piezas
y por si fuera poco
tiene las alas rotas.

Pero es precioso
hasta el fondo.

Tengo un amor con el cabello oscuro,
la espalda azul,
las manos azules,
azul brillante,
del azul en el cielo después de la puesta de sol.

Tengo un amor
que lleva gafas ovaladas
sobre los ojos tristes,
la piel paciente de sus párpados,
y por si fuera poco
tiene las alas rotas.

Tengo un amor 
brillante,
un amor tembloroso 
que se retuerce bajo la lluvia
y me dice todo el tiempo que no me quiere más.

Tengo un amor
enterrado entre los dedos,
un abismo,
¡un abismo brillante!
que me muerde
y me estruja los huesos.

Está tan vivo, tan cálido,
me quema el cabello cada vez que me acerco
y me abrasa la boca si le digo te quiero,
me arde en la piel, en toda la carne
y llora noche y día como un niño pequeño.

Y no.
No quiero echarlo a la basura.